Elegir solo dónde mirar
En 4.2 vimos por qué se atascó la manera de contar: solo podía mirar tres palabras hacia atrás.
Pero las personas no leemos así.
Hace mucho tiempo un leñador de buen corazón vivía en una aldea pequeña de la montaña y él cortaba leña todos los días.
Has sabido enseguida quién es «él», ¿verdad? Y eso que está trece palabras más atrás.
¿Cómo lo has sabido? Has leído la frase entera y has elegido una sola palabra para mirarla. Lo demás no hacía falta.
La máquina también traza flechas
Ya ha salido la flecha de la máquina. Cuanto más gruesa, con más fuerza miró ahí.
A esta manera de elegir por sí misma dónde mirar dentro de una frase la llamamos .
Y a la estructura hecha apilando muchas capas de atención la llamamos . Casi toda la IA de lenguaje de hoy está hecha así.
Enlaza con lo que vimos en 3.2
Es raro, ¿no? ¿Cómo se puede «elegir» dónde mirar?
No hay una regla escrita. Son pesos. Los mismos pesos que ajustabas girando el mando en 3.2.
«Qué palabra tiene que mirar a qué palabra» también se ajustó aprendiendo. Nadie le escribió «los pronombres miran a la persona de antes».
| La manera de contar (4.2) | La atención | |
|---|---|---|
| Cuánto mira hacia atrás | Tres palabras | La frase entera |
| Dónde mira | Siempre justo antes | Solo donde hace falta |
| Quién lo decidió | Una persona puso tres | Se ajustó aprendiendo |
Haz las ocho frases
¿Cuántas veces miraste al mismo sitio que la máquina?
Unas seis. No todas.
La que falla es la de la liebre y la tortuga. A la pregunta «¿a quién se refiere la segunda tortuga?» cualquier persona responde «a la tortuga», y la máquina señaló a la liebre.
Es un fallo claro en una frase fácil. Y viene bien verlo: el mapa de la máquina no es entender.
Frases en las que las personas también nos dividimos
Vuelve a mirar la última frase.
Pablo prestó su propio libro a Andrés y él dijo gracias.
¿Quién es «él»? ¿Pablo o Andrés?
La máquina señaló a Andrés, y seguramente tú también: quien da las gracias es quien recibe prestado. Pero la frase por sí sola no lo decide. No hay ninguna palabra dentro que lo fije.
Por eso esta frase no cuenta para la puntuación. No hay una respuesta correcta que comprobar.
Pero mirar bien y saber no son lo mismo
Sabe elegir dónde mirar y acierta bien la palabra siguiente.
Entonces, ¿esta IA sabe?
En el próximo capítulo nos encontramos con una IA que se equivoca con toda seguridad.
Lo que sostiene este capítulo
- P14 Solo usamos los números sacados de un modelo de lenguaje multilingüe. En pantalla se indica que de 144 mapas una persona eligió uno
- P14 De las ocho frases, en las siete que puntúan acierta seis. La octava no la puntuamos porque también divide a las personas. El número que sale en pantalla no es este, sino cuántas veces miraste al mismo sitio que la máquina